El yaguareté del Parque

En la Ciudad d Buenos Aires, donde según estadísticas oficiales al menos 6 de cada 10 hogarestienen mascotas 37% perros y 19% gatos-, hay animales de piedra, de mármoles y de bronce. Son muy anteriores a la movida pet friendly y se los puede redescubrir en espacios públicos, como custodios de memorias porteñas y como homenajes.

Capital cobija piezas dedicadas a animales salvajes. Sacarse una foto de chico sentado en el lomo del «Yaguareté» de 800 kilos en el Parque Chacabuco fue un clásico para generaciones de sus vecinos. Al Yaguareté lo creó el argentino Emilio Sarguinet -autor del Gaucho del Resero emblema de Mataderos- en 1935 y Caperucita y el lobo fueron comprados al francés Jean Carlus en 1937. León con su caza Leona con su cría son copias en bronce de obras de Augusto Cain, experto en recrear animales -«animalista», como Sarguinet- para parques franceses top, adquiridas con miras al Centenario de la Revolución de Mayo, hoy están expuestas en Plaza Holanda, también vecina del Rosedal de Palermo. La primera de estas piezas, por ejemplo, reproduce El león de Nubia y su presa que está en los jardines de Luxemburgo, en París.

Haciendo historia…

La obra parecía perdida desde que el ex intendente porteño Osvaldo Cacciatore la removió, en 1980, año en el que empezó la construcción de la Autopista 25 de Mayo. La traza en cuestión le recortó espacio al parque y, de paso, extirpó del paseo la escultura. Desde su salida del parque Chacabuco, el Yaguareté fue trasladado al Zoológico de la Ciudad, donde se quedó hasta que el Zoofue privatizado, a comienzos de la década del 90.

A más de veintiún años después de haber sido removida del lugar, la escultura Yaguareté fue reinstalada en el Parque Chacabuco. Tras deambular por el zoológico y los depósitos de la Dirección de Monumentos y Obras de Arte de la Ciudad de Buenos Aires, la felina figura esculpida en 1935 por el artista Emilio Sarniguet fue recuperada y emplazada en lo que constituyó el último acto oficial del secretario de Medio Ambiente y Recursos Sustentables de la Ciudad, Norberto La Porta, que hoy le dejará el cargo a su sucesor, Eduardo Enrique Ricciuti, actual subsecretario del área.

Luego fue enviada a la Dirección de Monumentos y Obras de Arte, donde se la dejó abandonada en algún depósito. Finalmente, el año último fue rescatada entre esculturas archivadas.

Se la restauró y, una vez que se construyó el basamento, de casi 3000 kilos, se tomó la determinación de devolver la obra a su emplazamiento original.

A finales de julio del 2001 se la reinstaló en la entrada principal del paseo, en la avenida Asamblea y Emilio Mitre. Cuarenta años después, el Yaguareté volvió a su lugar original y resplandece como nunca.

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