Inseguridad en el barrio: Robo, tiros y muerte

La casa del médico, en Santander al 500, muy cerca de la redacción del portal de noticias de tu barrio.

Un adolescente de 16 años murió como consecuencia de haber recibido un disparo. La Policía investiga si se trata de uno de los delincuentes que repelió a tiros el médico oncológico Ernesto Crescenti, durante un intento de asalto en el barrio de Parque Chacabuco. El menor, que se llamaba Yoel y tenía antecedentes delictivos. El viernes pasado ingresó al Hospital Penna con un disparo en la cabeza y su muerte se produjo el domingo por la noche, según fuentes policiales.

Una de las pericias fundamentales, para relacionar la muerte con el menor y el violento asalto, que terminó en un tiroteo: es determinar si el proyectil que mató al menor corresponde al que salió de la pistola Glock 35.7, del reconocido médico, que además, es primo del titular del servicio de emergencia SAME.

El incidente ocurrió cerca de las 2:00 del viernes en Santander al 500, en nuestro barrio, Parque Chacabuco, cuando el médico Ernesto Crescenti arribaba a su domicilio, y descendía de su camioneta Toyota RAV4, en ese momento fue abordado por cuatro delincuentes. Crescenti se resistió al asalto, según relató posteriormente el doctor, “por temor a que ingresen a mi domicilio”, declaró. Uno de los delincuentes abrió fuego y se originó un tiroteo en el que el médico salió ileso, mientras que los asaltantes escaparon. A pocas cuadras del lugar del asalto, la policía encontró un auto que tenía pedido de secuestro por robo, el cual se estima habría sido utilizado en dicho asalto.

«Nos acostumbramos a esto… Cuando yo era chico, dejabas la puerta de calle abierta, venía un vecino y la cerraba. Desgraciadamente, creo que del ’95 para acá la cosa se puso muy fea», se lamenta, en la puerta de su casa y a centímetros de donde todo ocurrió el viernes a la noche, Ernesto Crescenti (65), el médico atacado por cuatro ladrones cuando llegaba de viaje y se disponía a entrar las valijas a su casa. Los delincuentes se tirotearon con Crescenti, primo de Alberto, director del SAME. Los investigadores tratan de determinar si uno de los asaltantes era el chico de 16 años que entró al Hospital Penna con un balazo en la cabeza el mismo viernes por la noche y murió durante la tarde de este domingo.

Con una cierta, y lamentable, experiencia en hechos de inseguridad, Crescenti recordó que ya es el sexto asalto que sufre e hizo hincapié que en 1995 «fui a ver a un paciente a Villa Caraza y ahí me asaltaron, me pegaron un tiro y aún tengo la bala en la quinta lumbar. Zafé». El hecho ocurrió el viernes alrededor de las 20.50 sobre la calle Santander al 500, en Parque Chacabuco. Crescenti volvía de un viaje a Punta del Este y una de sus hijas lo fue a buscar al aeropuerto. «Venía pensando en cómo entrar a casa, porque estaba el garaje lleno y no iba a entrar la camioneta (una Toyota Rav 4). Ya venía preocupado con eso», recordó el director del Instituto de Inmuno Oncología, que trabajó junto a su primo en la guardia del Hospital Penna durante muchos años. Crescenti contó que su familia entró a la casa y él volvió a salir, ya armado, a buscar las valijas: «Veo que se acerca un auto, lo tengo a pocos metros y ya uno de los ladrones se baja disparando. El ladrón tiró primero y era él o yo. El tipo baja con el chumbo en la mano y dispara. Cuando me tiró dos tiros, le descargué la pistola».

La víctima se negó a darles el vehículo y se defendió del ataque con con una pistola calibre .357 marca Glock, de la cual era legítimo portador. Interviene en la causa, caratulada como «tentativa de robo a mano armada» y «disparo de arma de fuego», la Fiscalía Criminal y Correccional 59 porteña, a cargo de Laura Belloqui.

En caso de que la pericia balística determine que la bala que mató al chico salió del arma de Crescenti, la carátula de la causa cambiará y posiblemente también la situación judicial del médico egresado de la Universidad de Buenos Aires en 1977. «Es una fracción de segundos, es una situación especial, hay que pasarla. Era un auto blanco, es lo único que vi. Si el ladrón es ese, lo lamento», dijo el médico. Tras obtener la especialidad en ginecología, obstetricia y cirugía general, Crescenti se dedicó a la investigación en los tratamientos a enfermos de cáncer y abrió un centro privado que lleva su nombre, en la avenida Córdoba al 3300.

«No me sorprende el nivel de violencia, el tema acá es el ingreso de la droga, éramos un país de paso y ahora la droga está en todos lados. Pasa en todos lados, es muy difícil. Si no ponen mano firme, va a ser cada vez peor. Esto es una pérdida permanente de valores, de un país que era la Europa de Sudamérica y ahora ya no sabemos qué es», cerró Crescenti.

“El ladrón disparó primero y era él o yo”, dijo Ernesto Crescenti. Se investiga si un chico de 16 años que murió en el Hospital Penna era uno de los asaltantes. «Es tu vida o la de ellos», le dijo a TN. El médico que se enfrentó a tiros con los ladrones que intentaron asaltarlo el viernes por la noche en la puerta de su casa del barrio (Parque Chacabuco), sostuvo que «el delincuente disparó primero» y que él «repelió la agresión». «Es tu vida o la de ellos», afirmó en TN. Se registraron, al menos, 16 disparos. Los delincuentes escaparon sin concretar el robo y más tarde, un adolescente de 16 años murió en el Hospital Penna, donde ingresó con un tiro en la cabeza. Mientras los investigadores esperan los resultados de las pericias balísticas para confirmarlo, la sospecha es que se trata de uno de los atacantes que se enfrentó con Crescenti. «Si el ladrón muerto es ese, lo lamento», manifestó el médico, e insistió: «Yo repelí la agresión».

Crescenti, ginecólogo especializado en oncología y primo de Alberto Crescenti, director del SAME, señaló que ya había sufrido varios episodios de notable inseguridad anteriormente y que una vez le pegaron un tiro mientras estaba trabajando.»Si no hay mano firme, esto va a seguir y peor», concluyó.

Los vecinos del Parque indignados con la inseguridad

Los vecinos de Crescenti aseguraron que no es la primera vez que viven un episodio de este estilo en la zona y que están cansados de exigir seguridad. «En este barrio entramos en pánico cuando llegamos a nuestras casas. Acá te roban al voleo», explicó uno de ellos.

A su vez, indicaron que el auto blanco que atacó al médico ya había robado hace poco. «Los policías ya lo reconocen. Siempre viajan adolescentes. Pero no los pueden agarrar», aclaró otro.

 

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