Otro asalto en el barrio a plena luz de la tarde

 

María del Carmen S. impidió que asaltaran la Heladería Freddo, ubicada en Parque. Relata los hechos: “No, no robaron yo llamé a la policía. Cuando iba para el Banco Francés, pasaba un muchacho con un perro y grita “último día de este local, lo incendio”. Yo venía atrás y vi cómo levantaba a su perro del collar y grita así vas a quedar. Ante esta situación entro al local y le pregunto a la empleada si está bien. Ella estaba atrincherada en un costado, asustada. Cuando me ve se pone a llorar y me dice que hacia un rato había entrado ese tipo y le pidió plata, y ella por miedo le había dado $50. Entonces salgo y llamo a la policía de Centenera. Le explico lo que pasó y va hasta Freddo. El tipo me ve se vine encima y me dice, “vieja ortiva”. Entro al banco y en la esquina me espera el custodio del banco. Le cuento lo que pasó y el ladrón se va cruzando la calle hacia la Avenida Castañares. Cuando paso otra vez por la heladería, veo que la policía le estaba tomaba los datos a la empleada. Me agradecen y enseguida llega un patrullero. La chica me contó que le había dado 50 pesos porque el muchacho le había dicho, “no tengo problema en ensuciarme las manos”. Ella se asustó. Después pasaba y la amenazaba”.

Este robo fallido, en parte, pasó a las 14.40hs del miércoles, a plena luz del día. Los vecinos que pasaban pudieron ver la situación y comentaron que este joven, delincuente, es vecino, del barrio, que lo conocen, que suele salir a la tardea a pasear al perro por la Avenida Asamblea.
María del Carmen relata cómo quedó después del suceso que presenció y en el que tuvo intervención: “Todavía me dura el shock de ver a este tipo esperándome en la puerta del banco”. La ola delictiva volvió al barrio del Parque Chacabuco en el mismo momento en que se levantó la presencia policial en las esquinas. Las secuelas de estos asaltos no solo son en relación a lo material, sino la persistencia del miedo que produce una situación de violencia inesperada y no buscada. “El vecino delincuente se dio vuelta y me vio que yo hablaba con la policía. La oficial corrió para la heladería”.

Resultado de imagen para banco frances parque chacabuco

Estamos hablando de una persona de sexo masculino, entre 30 y 36 años. Probablemente se maneje bajo los efectos de drogas deshinibidoras del aparato nervioso central como la cocaían o el paco y se mueve con total impunidad en el barrio, habiendo sido identificado por otro vecino como el agente causal de otro robo ocurrido el año pasado.

¿Por qué intervino María del Carmen? “Harta de que nos roben, pensé esa chica (la empleada de la heladería) podía ser mi hija. Estaba tan mal…”.
Los vecinos del barrio están conformes con el involucramiento de la vecina, porque “estamos para darnos una mano entre todos”, dice alguien; pero saben que ésa no es la solución, porque no están capacitados para combatir la delincuencia que otra vez salió a la luz en el barrio.

Una vecina le dice a María del Carmen: “Te entiendo porque ahora el pibe te puede estar siguiendo a vos”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *