Parkour, una actividad típica y moderna del Parque Chacabuco

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Hace unos diez años, seguramente habrás puesto la mirada en estos chicos que saltaban de un muro al otro sin saber lo que estabas viendo en el Parque Chacabuco donde comenzaron a reunirse los primeros entusiastas después de ver varios videos y tutoriales en YouTube. Luego se trasladó a otras ciudades del país. “No importa la edad si se tiene en cuenta las limitaciones de cada uno; todos pueden aprender», explica Juan Cruz Pérez, de 20 años.

Los muros, las pendientes y los escalones, son elementos urbanos que pueden transformarse en trampolín para hacer piruetas, vuelcos y sacudones, eso es el parkour. Para practicarlo y superar los obstáculos urbanos se debe usar el cuerpo y emplear toda la potencia y capacidad física.
El parkour es una actividad física centrada en la capacidad motriz del individuo, desarrollada a partir del método horizontal. Los practicantes son denominados traceurs si son hombres, o traceuses si son mujeres, todavía catalogadxs con el género binario sin tener en cuenta los géneros disidentes, a pesar de ser una práctica muy nueva, que tiene como objetivo trasladarse de un punto a otro en un entorno de la manera más útil y eficiente posible, adaptándose a las exigencias del mismo con la sola ayuda de su cuerpo.

El parkour es practicado tanto individual como colectivamente en cualquier entorno, no exclusivamente en espacios urbanos. Cada practicante decide hasta qué punto involucrase en su entrenamiento y cómo enfocarlo. Su práctica implica la adaptación al entorno para superar los diferentes obstáculos presentes en un recorrido.

Fue desarrollado en Francia, inicialmente por Raymond Belle y posteriormente por su hijo David Belle y su grupo de amigos, los autodenominados Yamakasi durante el final de los años 1980. La disciplina se popularizó al final de la década de 1990 y el principio de los 2000 gracias a películas, documentales y anuncios televisivos protagonizados por los Yamakasi. Se supone que es una actividad no competitiva.

La actividad fue creada en Francia hace más de 25 años, intenta transitar un camino que la deposite en los Juegos Olímpicos de París 2024. Sebastian Foucar y David Belle, dos franceses de Lisses, fueron los primeros traceurs, o trazadores, como se denomina a quienes practican parkour, actividad que se hizo popular a partir de los años 90 cuando la disciplina llegó a varias películas de cine.
«Fuimos autodidactas, pero con el tiempo nos capacitamos de diferentes maneras, por ejemplo, con cursos de preparación física. Ahora somos como los profes que tratamos de transmitir los valores de esta actividad que va más allá de lo físico: la autosuperación y el cuidado del otro y de uno mismo», cuenta Juan Ignacio Fernández Loleo, o Rabbit,como se lo conoce en el circuito traceurs.

Parque Lezama, Plaza Boedo, las facultades de Derecho e Ingenieríason algunos de los sitios porteños donde se hacen las RT, o Reuniones de Trazadores, que pueden congregar hasta 500 personas. Además, todos los miércoles un grupo de 20 personas o más suele reunirse en distintos puntos de partida para atravesar la ciudad y sus obstáculos y, de esa forma, entrenar.

Las clases de iniciación en el Parque Urbano están a cargo de los trazadores, amateurs y profesionales, que comparten las nociones básicas para introducirse a la disciplina. Primero se reúnen en una ronda para calentar los músculos desplazándose en cuclillas alrededor del círculo. Luego, en parejas y con el acompañamiento de un profesor, avanzan en el recorrido.
Se calcula que en toda la Argentina hay entre 6000 y 7000 personas que practican parkour, pero son muy pocas las que pueden obtener un rédito económico o, como sueñan muchos, vivir del parkour. «Estoy todo el día a los saltos, empecé a pagarme el alquiler así, con clases en un gimnasio, con exhibiciones o talleres porque cada vez hay más interesados en esto», dice Ismael Garay. «La gente se da cuenta de que el parkour no tiene fronteras, que combina entrenamientos de distintos deportes y se adaptan a sus posibilidades», agrega.

La Federación Internacional de Gimnasiacobijó al parkour y lo reconoció como la séptima rama de la gimnasia. Así las federaciones de cada país fueron habilitadas para incluirlo en las agendas deportivas del año. «Es un gran desafío el que tenemos por delante», admite Micaela Bouno, quien compite a nivel profesional fuera del país. «El año próximo estaríamos en condiciones de organizar un campeonato argentino y otro sudamericano para comenzar a darle base a las competencias clasificatorias para los Juegos», adelanta.

Escuelas de Parkour

EIPK, Escuela Integral de Parkour

4,9  (41) · Gimnasio

4,3 km · Murillo 765

011 15-6806-9351

 

Parkour Público y Pista de Skate

4,5  (42) · Deportes de aventura

5,5 km · Av. Directorio 6262-6500

 

Parkour villa del parque

2,9  (13) · Gimnasio

5,2 km · C1417ALB, Emilio Lamarca 2102-2200

 

Talleres de parkour

5,0  (1) · Parque infantil

7,2 km

Cerrado ⋅ Horario de apertura: jue. 17:00

 

MOV Escuela De Parkour

5,0  (1) · Escuela

15,7 km · Paraná 6098

011 5564-4253

 

Espacio Zero

5,0  (11) · Escuela

4,6 km · C1414DLL, Malabia 538

 

 

 

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