Teatro Estreno

 

Ensayo sobre la peste, de Alejandro Tantanian

 

Lo que siempre nos acompañará

“Un espacio vacío. Un hombre que observa desde una altura, su ciudad natal, la ciudad asolada por la peste”. La peste representada por moscas. Moscas hay por todas partes. La peste como algo inherente al ser humano, a la raza humana. Los hombres somos siempre los mismos, cambia la persona y los nombres; la peste también. Siempre está, con otro nombre, otra forma, otro color. ¿Llegará el día que no existan las enfermedades, físicas y mentales? ¿Llegará el día que haya salud para todo el mundo? ¿Se puede imaginar la salud sin la enfermedad? Son algunas de las preguntas, implícitas, en la obra que disparan al espectador. El espectador absorbido con un actor que nos invita a imaginar. Imaginar lo que se ve más allá de lo que hay, y él nos guía, nos conduce como es conducido por su locura, ¿locura?

“Es un personaje que encierra un grave misterio en el lenguaje. Que ha orillado el filo de la cordura. Que se ha caído, que caminado sobre la cornisa se ha desmoronado. Su cuerpo se ha hundido en la noche, en el sueño en la locura”. Otra vez la locura y la cordura. Dos opuestos que se necesitan para diferenciarse. No hay uno sin el otro. ¿Habrá salud o la condición humana estará esclavizada a convivir y luchar con la peste de por vida, hasta el fin de su existencia?

“Las patas de una mosca pegadas a la mejilla del hombre. El sonido de sus alas penetra sus oídos. La mosca, podría decirse, coloniza al hombre. Digo, entonces: Sólo los caminos torcidos conducen al origen. Que todo el mundo sepa que nadie es dos veces lo mismo”. Obra metafísica anclada en cosas contemporáneas. Con una música cool que acompaña la estadía del único personaje que aparece para contaros lo que sucede, y que por momentos muta en algo kitsch, pero que nunca pierde la elegancia. La actuación de Cruz Zailoski es impecable (viene trabajando hace muchos años en la compañía de Teatro Sudor Argentino, dirigido por Juan Carlos Fontana, y se nota esa sincronía de construcción en equipo a lo largo de los años. Protagonizó, entre otras obras, El retrato del pibe, Juremos con gloria morir) Su actuación es producto de una mixtura de colores que mantiene un eje y forma un color inconfundible, entre el Sr. Smithers y la elegancia de Mercier o Camier, de Beckett. Con una puesta minimalista y austera, pero contundente, pasional, con el rojo manchando la escena constantemente, con una y otra cosa, como si se tratara de una película de Almodóvar.

Ensayo sobre la peste, fue escrita por Alejandro Tantanian en 1997. Encomendada por el Theatre de Folle Pensée, se estrenó en Nimes, Francia, el 12 de junio de 1998, en el Festival de Teatro De Formas Breves: Naissances Nouveaux Mondes, con dirección de Robert Cantarella.

Una alegoría sobre el poder o una mosca sobre el rostro- Ensayo sobre la peste, apropiado y dirigido por Juan Carlos Fontana (periodista y director de teatro, entre ellas Lamento equino, Borges, El retrato del pibe) no tiene fisuras, sino una estética que se vuelve agradable a pesar de recordarnos, a través del exquisito lenguaje de Alejandro Tantanian, que la raza humana no tiene cura.

 

 

Ensayo sobre la peste

De Alejandro Tantanian

Dirección y puesta en escena: Juan Carlos Fontana

Protagonista: Cruz Zaikoski

Funciones: domingos a las 20.30

Teatro Del Abasto (Humahuaca 3549) – Tel. 4865.0014

 

 

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